1. RECONOCE QUE ESTÁS EN EL HOYO (SIN CULPA)
Mira a Elías en 1 Reyes 19. Acababa de vencer a los 450 profetas de Baal; bajó fuego del cielo por su oración. Sin embargo, al día siguiente, huye por una amenaza de Jezabel, se sienta bajo un enebro y pide morirse. * **La depresión no discrimina.** No importa cuán ungido seas o cuántos milagros hayas visto. El agotamiento físico, emocional y espiritual te puede vaciar. * **No te escondas detrás de una máscara.** El primer paso para salir del hoyo es admitir que estás en él. Elías fue honesto con Dios: *\"Basta ya, oh Jehová, quítame la vida\"*.

