Volver a Bosquejos
Lucas 19:10

Jesús Está Interesado En Ti | Lucas 19:10

La sociedad sectoriza, rechaza y juzga. Sin embargo, Jesús vino a buscar y a salvar lo que se había perdido. Él se acerca a ti sin importar tu estrato o tu pasado, con un único propósito: rescatar tu alma y darte una nueva vida.

🎥 Ver predicación completa en video — Pastor Josué Angarita

Jesús Está Interesado En Ti

¿Alguna vez has sentido que a nadie le importa cómo estás realmente? Que todos ven tu sonrisa… pero nadie ve lo que cargas por dentro. Hoy quiero decirte algo fundamental: Jesús sí se interesa por ti. No por lo que aparentas… sino por lo que estás viviendo en el alma.

Introducción: El propósito de Su venida

Las personas tienen conocimiento de lo bíblico, el mundo sabe del sacrificio de Cristo. Algunos se burlan y se mofan de él, otros buscan aprobación de su pecado diciendo que el Señor tenía tanto amor que respaldó el pecado de quienes le rodearon, pero pocos entienden el verdadero propósito del Señor.

Sí, Jesús buscó a los pecadores con el propósito de salvarlos y llevarlos al arrepentimiento, no para aprobar su pecado. El evangelio muestra que “vino a buscar y a salvar lo que se había perdido” (Lucas 19:10) y que “no vino a llamar justos, sino a pecadores”.

Cada caso documentado en los escritos de los evangelios hace ver que el Señor busca hasta por debajo de las piedras con tal de encontrar a alguno que acepte su ayuda.

1. Se acercó a toda persona

"Y aconteció que estando él sentado a la mesa en la casa, he aquí que muchos publicanos y pecadores, que habían venido, se sentaron juntamente a la mesa con Jesús y sus discípulos... Al oír esto Jesús, les dijo: Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos... Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento." (Mateo 9:10-13)

En los días de Cristo, la sociedad estaba más sectorizada que nunca: fariseos, publicanos, pobres, ricos. Conforme a esto, eran vistos desde lo religioso como inservibles, y desde lo público como estorbos.

  • Fariseos: Se consideraban "santos" o piadosos, cumplidores estrictos de la Ley. Criticaban a Jesús por mezclarse con "impuros".
  • Publicanos: Recaudadores de impuestos, vistos como traidores y corruptos.
  • Pecadores: Marginados sociales, indignos de mesa o sinagoga.

La sociedad puede colocarnos estratos, y hasta nosotros mismos nos identificamos con ellos. Pero el resultado del hombre sin Dios siempre es el mismo: se siente ignorado y menospreciado.

2. Jesús no evitó a nadie

La Escritura dice que "a lo suyo vino, y los suyos no le recibieron" (Juan 1:11). Sin embargo, Él buscó a los más marginados, a los que pasaron desapercibidos.

Él sanó al paralítico de Betesda que llevaba 38 años esperando (Juan 5:3-6). Los fariseos lo criticaban, pero Jesús no evitó al pecador. Estuvo con ellos, comió con ellos, se sentó a la mesa con lo "peor" visto de la sociedad. No lo hizo para aprobar sus pecados o ser indiferente a lo moral, sino para abrir una puerta de oportunidad y conversión.

Jesús no vino a aprobar tu pecado… vino a rescatar tu vida.

Pasó por donde nadie pasaba. La religión nunca ha sido capaz de ayudar a quien lo necesita en la tristeza del alma. Crees que estás escondido para Dios, pero Él sabe dónde estás exactamente.

Zaqueo era rico, pero tenía una necesidad profunda en el alma, porque el dinero no cura lo interno (Lucas 19:2-6). Jesús lo vio y le ofreció salvación.

3. Él está interesado en ti

Dios siempre ha estado interesado en el hombre. La Escritura muestra cómo ha obrado, buscándolo, yendo a donde nadie más va, para decirle: “Mira, Yo existo y me interesa tu alma”.

En el momento de la salvación, Él no vino a condenarte, siempre y cuando reconozcas tu necesidad. No condenó a la mujer samaritana, pero le dijo "vete y no peques más".

Hoy muchos quieren ser aceptados, pero seguir pecando. Así no opera la justicia de Dios. Jesús murió por nosotros para liberarnos del poder del pecado.

Conclusión

Hay gente esperando un héroe que venga a rescatarlos. Hay personas hundidas en profunda tristeza pensando que no valen nada. Pero Cristo iría por ti a donde fuera a rescatarte. Si tuvieras una roca encima, Cristo la quitaría. Si no ves que dio su vida por ti, no entiendes cómo Dios te ama.

En este momento Él no te juzga si aceptas la salvación; olvida tu pasado y borra todo para cambiarte en una nueva naturaleza.

"El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado." (Marcos 16:16)

JA

Pastor Josué Angarita

Autor

0visitas

¡Danos tu like y comparte!

Ayúdanos a llevar este mensaje de esperanza a más personas.