Un Dios Que No Escatimó — Romanos 8:32
Devocional Diario5 de marzo de 2026

Un Dios Que No Escatimó — Romanos 8:32

Lectura Bíblica

"Romanos 8:32 — 'El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?'"

Texto Clave

"El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?" (Romanos 8:32)

Reflexión

La palabra escatimar en griego es φείδομαι (pheidomai): evitar, regatear, ser escaso. Sus sinónimos son tacaño, limitado, regatero. Pero Dios no es nada de eso.

Romanos 8:32 presenta a un Padre que estuvo dispuesto a todo. Dio lo más valioso del cielo — su propio Hijo — por ti. No negoció, no buscó alternativas baratas, no escatimó.

La palabra abundantemente en griego es πλουσίως (plousios): extremadamente generoso (Tito 3:5-7). La Biblia está llena de versículos sobre cómo Dios da, bendice y enriquece sin medida.

En la parábola de Lucas 15, el padre de los dos hijos dio la herencia sin tener obligación, recibió al hijo pródigo sin reproche alguno, le puso vestido nuevo, anillo, calzado, mató el becerro gordo e hizo fiesta. Así es Dios: un Padre de derroche.

Pero el hijo mayor — el que vivía en la casa — pensaba que su padre era tacaño: "Tantos años te sirvo y nunca me has dado ni un cabrito". El padre respondió: "Hijo, tú siempre estás conmigo, y todas mis cosas son tuyas" (Lucas 15:31).

¿Te identificas con el hijo mayor? Muchos viven en la casa del Padre pero amargados, sin conocer su abundancia. No tienes porque no pides, porque desconfías de Dios, porque piensas que Él es igual a ti (1 Corintios 2:9).

Dios no escatima nada — lo gasta todo, aunque Él no es limitado, porque es dueño de todo. Su semilla sigue dando fruto. Su palabra sigue obrando. Dios nos ama de manera ilimitada.

Oración

Padre celestial, perdóname por verte como un Dios tacaño o limitado. Tú diste a tu propio Hijo por mí — el mayor acto de generosidad del universo. No quiero ser como el hijo mayor que vivía amargado sin conocer tu abundancia. Abre mis ojos para ver tu derroche de amor. Enséñame a confiar en tu provisión y a dar como Tú das. En el nombre de Jesús. Amén.

Acción del Día

Hoy: Identifica un área de tu vida donde has desconfiado de la provisión de Dios. Ora específicamente por eso, recordando Romanos 8:32: si no escatimó a su Hijo, ¿cómo no te dará con Él todas las cosas? Y busca ser generoso con alguien hoy — refleja el carácter de tu Padre.

Ver predicación completa: Un Dios Que No Escatimó — Pastor Josué Angarita

Oración del día

"Padre celestial, perdóname por verte como un Dios tacaño o limitado. Tú diste a tu propio Hijo por mí. No quiero vivir amargado en tu casa sin conocer tu abundancia. Abre mis ojos para ver tu derroche de amor. En el nombre de Jesús. Amén."

Comparte este mensaje de esperanza

Deja un comentario

Los comentarios se envían por correo electrónico para ser moderados antes de su publicación.

Un Dios Que No Escatimó — Devocional Romanos 8:32 | Pastor Josué Angarita