Introducción
Cierto predicador decía: “que no importaba si el mensaje era largo o corto, lo importante es que sea completo” hay frases en la biblia muy cortas, pero tienen toda una reacción y una aceptación.
El carácter de Dios es el de una persona seria, que no cambia dice, que no muta, lo que Dios dice que hará lo hace, y cuando hace un llamado espera una sola respuesta.
El hombre es voluble e incierto, las palabras y promesas se las lleva el viento, cuando recibe de parte de Dios una palabra la cuestiona, quiere otras opciones, o su respuesta es “déjeme pensarlo” “voy a ver” “deme algún tiempo para responder”
Pero sencillamente Dios no es de opciones es de una opción, das una respuesta o la rechazas, es así nada más.
1) Abraham: un ejemplo de respuesta.
a. Dios a Abraham le hizo un llamado, un ofrecimiento y una sola respuesta
- Deja tu tierra
- Se un peregrino
- Obedéceme y te bendeciré
- Y Abraham salió (no hubo un tal vez, o un y si esto o si aquello)
b. Dios le dijo eres mío
- Gn 15:6-7: Abram confió en la promesa de Dios, y por eso Dios lo aceptó y le dijo: Yo soy tu Dios, y tú eres mío porque confías en mí. Yo te saqué de Ur de los caldeos, para entregarte esta tierra.
- Quien confía en Dios le pertenece a él, en esta palabras existe una exclusividad; Te bendeciré, pero me perteneces. Eres Mio
2) Leví: Un ejemplo de respuesta al llamado de Jesús
En la biblia todo hombre llamado por Dios era improbable, conforme a su carácter pues ningún hombre era perfecto, todos son llamados por la gracia de Dios; así como lo fuimos nosotros.
a. Quién era Leví: Leví era un publicano (cobrador de impuestos), despreciado por su pueblo debido a su colaboración con el Imperio Romano. Los publicanos eran odiados por el pueblo pues eran estafadores.
- Eran tenidos en la más baja estima, colocados en la misma categoría que las rameras, y Jesús fue incluso acusado de comer y ser amigo de ellos. Sus riquezas los llevaban a una vida pecaminosa, y la Biblia frecuentemente los menciona junto con “pecadores”.
- No podían entrar a la sinagogas, ni siquiera orar, eran tenidos como traidores
b. El llamado de Jesús:
- Jesús ve a Leví sentado en el banco de tributos y le dice directamente: "Sígueme".
- Leví responde inmediatamente, dejando todo atrás para seguir a Jesús. No pregunto porque ni para que, sino que su única opción, fue seguir al maestro
- Al instante lo dejo todo, Mateo se levantó, dejó todo lo que tenía, y lo siguió. NO había plan B, no había opción
- Hoy muchos no entienden este llamado a seguir a Jesús, a servirle a él, hay excusas, hay otras prioridades. Son pecadores, pero ellos no creen que necesiten del Señor
- Algunos hacen lo de (lucas 9:59 Después Jesús le dijo a otro: —¡Sígueme! Pero él respondió: —Señor, primero déjame ir a enterrar a mi padre. 60 Jesús le dijo: —Lo importante es que tú vayas ahora mismo a anunciar las buenas noticias del reino de Dios. ¡Deja que los muertos entierren a sus muertos! 61 Luego vino otra persona y le dijo a Jesús: —Señor, quiero seguirte, pero primero déjame ir a despedirme de mi familia. 62 Jesús le dijo: —No se puede pertenecer al reino de Dios y hacer lo mismo que hace un mal campesino. Al que se pone a arar el terreno y vuelve la vista atrás, los surcos le salen torcidos)
3) El significado del llamado "Sígueme"
- Un mensaje de transformación: Jesús le está diciendo a Leví que su lugar y su vida deben cambiar. "Sígueme" es una llamada a levantar y emprender una nueva ruta.
- Seguir las pisadas de Jesús: Implica aprender de Jesús, seguir su ejemplo y caminar detrás de Él.
- Un llamado imperativo: La palabra "Sígueme" no es una sugerencia, es una orden cargada de autoridad. No es una opción es la única opción
- Muchos perderán la salvación porque su vida esta mas enredada en los negocios de este mundo, que en anunciar el reino de Dios.
a. La respuesta de Leví (Mateo)
- Leví deja todo inmediatamente: El acto de levantarse y seguir a Jesús muestra una respuesta decidida y pronta.
- Mateo como apóstol: Tras su conversión, Mateo acompañó a Jesús, fue testigo de Su muerte, resurrección y ascensión, y se convirtió en el escritor del Evangelio de Mateo.
- Abraham, Mateo y otros lo dejaron todo para seguir las pisadas del maestro. Ese Sígueme se convirtió en una orden, en los planes de Dios no hay dos caminos solo uno, o lo sigues y dejas todo o te quedas atrás (Jn 6:66 66Desde entonces muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con él. 67Dijo entonces Jesús a los doce: ¿Queréis acaso iros también vosotros? 68Le respondió Simón Pedro: Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna. 69Y nosotros hemos creído y conocemos que tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente)
b. La pasión por Cristo
- El llamado de Jesús transformó a Leví/Mateo, y esa pasión por seguir al Señor lo llevó a predicar incluso en lugares remotos como Etiopía y Persia.
- El sacrificio por seguir a Cristo: Mateo, como muchos otros, estuvo dispuesto a sufrir por Cristo, y finalmente fue martirizado por su fe.
- ¿Hay pasión para seguir al Señor? ¿O como algunos existe una excusa? El joven rico fue invitado a seguir al Señor, pero la riqueza no lo dejo.
- No existe opción b o c, u otra forma (Lucas 22:54 Y prendiéndole, le llevaron, y le condujeron a casa del sumo sacerdote. Y Pedro le seguía de lejos) Pedro después de que a Cristo lo apresaron se fue alejando hasta al punto de descarriarse
- Esta forma de alejarse de Dios, de seguirlo por las orillas, de pensar que tengo que dejar para seguirlo, lleva al descarrío, al enfriamiento, a no tener pasión por él.
- Hoy muchos renuncian al Señor y dejan todo, entregan sus responsabilidades, “no tengo tiempo” “estoy muy ocupado” le seguiré como plan d. para Dios no existe planes, solo sus pensamientos (Isaias 55:8-9 TLA Dios dijo: «Yo no pienso cómo piensan ustedes ni actúo como ustedes actúan. Mis pensamientos y mis acciones están muy por encima de lo que ustedes piensan y hacen: ¡están más altos que los cielos! Les juro que así es»)
4) Reflexión sobre el llamado "Sígueme" hoy
- El llamado de Jesús sigue resonando hoy: ¿Estás dispuesto a seguir a Cristo?
- Nuestro amor por Jesús debe ser tan grande que estemos dispuestos a seguirle, superando cualquier obstáculo.
a. La implicación personal
- Tiempo limitado: Reflexión sobre la brevedad de la vida (promedio de vida de 77 años). El llamado es urgente: hay que seguir al Señor ahora.
- Seguir al Señor implica no mirar atrás, dejar lo que nos aleja de Él y seguirle con determinación.
Conclusión
- Llamado a la acción: ¿Está dispuesto alguien aquí a responder al llamado de "Sígueme"?
