No Huyas de Dios
Hoy quiero hablarte sobre un tema fundamental: no huyas de Dios. Porque cuando huimos de Él, solo prolongamos nuestro dolor y alejamos las bendiciones que tiene preparadas para nosotros.
La Historia de Jonás
La Biblia nos muestra el caso de Jonás, el profeta que huyó de Dios. Cuando el Señor le dijo: 'Ve a Nínive y predica', Jonás decidió ir en dirección opuesta, hacia Tarsis. ¿Por qué huimos de Dios? Porque Su llamado nos incomoda. Nos pide soltar el control, enfrentar nuestros pecados, perdonar a quienes nos hirieron.
Pero Jonás descubrió que no puedes huir de Dios. En el barco, una tormenta lo alcanzó. Los marineros echaron suertes y descubrieron que él era la causa del problema. Jonás terminó en el vientre de un gran pez durante tres días. Allí, en la oscuridad y la desesperación, finalmente oró y reconoció que 'la salvación es del Señor'.
¿Cuántas veces has estado en tu propio 'vientre del pez'? Esa situación difícil de la que no puedes escapar. Dios permite estas circunstancias para traernos de vuelta a Él. No está castigándote; está preparándote para algo mayor.
La Lección de Noé: El Arca Sin Timón
Ahora piensa en Noé. Dios vio que la tierra estaba corrompida (Génesis 6:12-16) y le dijo: 'Construye un arca'. Pero aquí está el detalle importante: el arca de Noé no tenía timón. No tenía palas, no tenía gobernalle. Noé construyó exactamente como Dios le indicó, sin agregar mecanismos de control humano.
Durante 120 años, Noé construyó mientras predicaba. Sus vecinos se burlaban de él, pero él perseveró en obediencia. Cuando las aguas subieron, el arca flotó sin dirección humana. Dios la dirigió. Esta es una lección poderosa: construir sin controlar, confiar sin ver.
En tu vida, ¿estás tratando de forzar un 'timón' en el arca que Dios te dio? En tu matrimonio, en tu trabajo, en tus finanzas, ¿intentas controlar todo? Dios te invita a confiar en Su dirección soberana.
No Puedes Huir de Su Presencia
El Salmo 139:7-10 nos pregunta: '¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia?' La respuesta es clara: no hay lugar donde puedas esconderte de Dios. Su presencia te persigue, no para condenarte, sino para restaurarte.
Piensa también en Pedro. Después de negar a Jesús tres veces, huyó lleno de vergüenza. Pero Jesús lo buscó y le preguntó: '¿Me amas?' No lo condenó; lo restauró. Así es Dios contigo hoy.
Práctica Diaria: Suelta el Control
Esto no es solo teoría. Es para vivirlo cada día. Cada mañana, di: 'Señor, hoy pongo mi vida en Tus manos. Tú tienes el control'. En medio del tráfico, en la oficina, en casa con tus hijos, recuerda que Dios dirige.
Para el que lucha con adicciones: no huyas a la botella o las drogas buscando escape. Corre al arca de oración y comunidad.
Para la madre soltera: no trates de construir familia con tus propias fuerzas. Confía en que Dios proveerá.
Para el que enfrenta crisis financiera: no huyas a deudas peligrosas. Confía en la provisión de Dios.
Las Tormentas Nos Forman
Las tormentas de la vida no son castigo; son corrección amorosa. Jonás salió del pez transformado. Finalmente fue a Nínive y predicó, y toda la ciudad se arrepintió. Noé salió del arca a una tierra renovada. Dios usa las dificultades para formarte.
Cuando sales de tu 'pez', sales con nueva dependencia de Dios. Sales con paz que sobrepasa el entendimiento. Sales con propósito renovado.
Dios Controla Todo
Dios dirige las galaxias y también dirige tu vida diaria. Él provee tu pan de cada día. Proverbios 3:5-6 dice: 'Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas'.
Noé lo hizo y fue bendecido. Jonás al principio no lo hizo y sufrió, pero cuando se rindió, Dios lo usó poderosamente. Tú decides hoy: ¿seguirás huyendo o te rendirás a Su voluntad?
El Llamado de Dios Para Ti
Dios te está llamando hoy. Quizás te llama a perdonar a alguien. Quizás te llama a dejar un hábito destructivo. Quizás te llama a servirle en el ministerio. Quizás te llama a confiar en Él con tus finanzas o tu salud.
No huyas. No tomes un barco hacia Tarsis. Ve hacia tu Nínive, ese lugar difícil donde Dios quiere usarte. Construye tu arca sin timón, confiando en que Él la dirigirá.
Recuerda: cuando dejas de huir, Dios te encuentra y te transforma. La salvación es del Señor.
Contenido basado en la predicación del Pastor Josué Angarita.
