PRIORIDADES EQUIVOCADAS: HAGEO 1 (VERSIÓN TLA)
INTRODUCCIÓN
En el tiempo del profeta Hageo el contexto del pueblo de Israel era una situación bastante complicada: venían ellos de estar 70 años cautivos en Babilonia; habían sido despojados de todo por la desobediencia a Dios. El enemigo más grande de nosotros no son los demonios ni Satanás (estos hacen contrapeso), pero la rebeldía a Dios hace más peso para que el pueblo no disfrute los privilegios de ser Hijo de Dios.
Israel venía con algo de emoción a regresar a sus tierras. Los libros que narran esta historia son Nehemías y Esdras. Por ejemplo:
- Esdras habla de los primeros que retornaron a Jerusalén juntamente con Zorobabel, quien tenía en mente la primera misión, la prioridad y ordenanza divina: la reconstrucción del templo.
- Al llegar encontraron mucha adversidad, obstáculos y el ánimo no era el mejor; el proyecto del templo se detuvo. Casi por 15 años no miraron la casa de Dios y sus prioridades delante de Dios estaban equivocadas, porque según los hombres sus prioridades son únicas.
1. DIOS LES ENVÍA UN PROFETA
A. Esdras tenía una misión
Esdras no era profeta; era sacerdote y escriba, quien venía con el rol de restablecer el culto, los rituales y la adoración. Pero sin templo no había por qué tener sacerdote.
B. Dios levanta a Hageo
El profeta que Dios levanta, contemporáneo con Zacarías, es uno llamado Hageo (en hebreo Haggai). Su nombre significa "Festivo" o "fiesta".
Recuerden que en la Biblia los nombres marcan la personalidad y el contexto de las personas. Hageo es una forma de ver cómo debía estar el pueblo:
- En plena festividad porque habían regresado a su tierra; debía de haber fiesta porque era reconocer que Dios había tenido misericordia de ellos.
- En fiesta y regocijo porque ya no iban a estar más en amargura; la cautividad había pasado y ahora debían adorar a Dios más que nunca.
Pero no fue así. Recibieron un respiro, pero sus prioridades fueron equivocadas.
2. PRIORIDADES EQUIVOCADAS
Este pueblo estaba en una situación de profundo lamento, dolor, tristeza y resentimiento, y culpaban el pasado del fracaso que estaban viviendo. Dios los confronta:
"Yo soy el Dios de Israel, y quiero que piensen seriamente en lo que están haciendo." (Hageo 1:5, TLA)
A. ¿Qué es una prioridad?
Prioridad es aquello que debe ser considerado o atendido primero frente a otras cosas; implica una preferencia o superioridad para ser atendido o realizado antes. Su origen etimológico viene del latín prioritas, que significa "cualidad de anterior o primero".
B. La reprensión del Señor
El propósito del mensaje era llamar la atención: ellos tenían otros asuntos y no dieron prioridad al asunto principal: la restauración del culto de Dios. Pasaron 70 años y no entendieron; pasan días y hay gente que todavía no comprende.
Hay personas que piensan que ser festivo es fiesta y paseo; esa es su prioridad, y están fuera del contexto divino. Otros buscan a Dios solo cuando tienen tiempo, como si Dios fuera un relleno en la agenda.
3. CONSECUENCIAS DE ESTAS PRIORIDADES EQUIVOCADAS
A. Había sequía y escasez (Hageo 1:7–11)
Israel estaba en crisis económica, y esto traía más desaliento. La sequía era un reflejo de su situación. La siembra no daba fruto, se secaba porque no había lluvia.
"Si yo cerrare los cielos para que no haya lluvia, y si mandare a la langosta que consuma la tierra, o si enviare pestilencia a mi pueblo" (2 Crónicas 7:13)
Hay gente que conoce a Dios, pero pasan los días sin beber la lluvia del cielo. Siguen pensando que sin deleitarse en Dios todo está bien. No es Dios su deleite.
"Jehová es la porción de mi herencia y de mi copa; tú sustentas mi suerte" (Salmos 16:5)
El pecado de Satanás fue: "no necesito a Dios". El pecado de Adán y Eva fue: "no necesito a Dios". El pecado de la humanidad es: "no necesitamos a Dios". ¿Cuál crees que es tu pecado?
4. LA ACTITUD DEL PUEBLO ANTE EL MENSAJE DEL PROFETA (Hageo 1:12–15)
A. Miedo
"Cuando Zorobabel y Josué oyeron el mensaje que Dios les envió por medio de Hageo, tanto ellos como el resto del pueblo sintieron mucho miedo" (Hageo 1:12, TLA)
Ellos temieron porque sabían lo que habían pasado. Hay personas que buscan a Dios más por miedo que por regocijo: hacen cosas para que Dios no los castigue. Van a la iglesia para calmar su conciencia, pero sus prioridades son otras.
B. Nostalgia del pasado
"Todavía hay entre ustedes algunos que conocieron mi templo anterior. ¿Qué les parece el templo de ahora? ¿Verdad que es muy poca cosa, si lo comparamos con el primero?" (Hageo 2:3, TLA)
Quien vive culpando siempre el pasado, o anhelando el pasado, nunca podrá seguir hacia adelante. Lo que fue ya no es. Lamentarse es vivir en derrota; suspirar porque se piensa que estaba mejor es falsedad.
"Nunca digas: ¿Cuál es la causa de que los tiempos pasados fueron mejores que estos? Porque nunca de esto preguntarás con sabiduría" (Eclesiastés 7:10)
Israel siempre anheló Egipto:
"¡Ojalá muriéramos en la tierra de Egipto...! ¿No nos sería mejor volvernos a Egipto?" (Números 14:2–4)
Dios consuela a los que lloraban por el templo anterior (Hageo 2:1–5). Y declara que la gloria del nuevo templo será mejor que la del primero (Hageo 2:6–9).
C. Religiosidad
Dios también reprende al religioso (Hageo 2:10–14): apariencia sin obediencia, rutina sin prioridad, forma sin esencia.
5. CUANDO ORDENAS TU PRIORIDAD, TODO CAMBIA
A. Meditad en sus caminos (Hageo 2:15–19)
Dios honra a los que le honran. Quien ordena su prioridad nunca será destruido; al contrario, la promesa es de victoria.
Esta es una exigencia de Dios: lo espiritual debe estar por encima de lo material, de la carne. Por esto el orden correcto es espíritu, alma y cuerpo; no lo contrario.
Cuando Dios es tu prioridad, todo lo demás se ve diferente: en vez de ruina hay abundancia; en vez de tristeza y desaliento hay esperanza.
B. Un cierre práctico
No esperes 70 años más para entender. Ordena tus prioridades ahora y verás cómo la sequía se convierte en lluvia de bendición.
"Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas" (Mateo 6:33)
