SI TU ALMA ESTÁ ROTA, DIOS TE RESTAURA
Texto Base: Rut 4:13-15
INTRODUCCIÓN
Los seres humanos no comprenden su situación, porque el velo que enceguece su alma no les permite ver la necesidad de Dios. El alma del hombre fue corrompida por la maldad de generación en generación; un cúmulo de cadenas se van formando como una herencia maldita de destrucción, ruina, miseria y dolor, y cada día va sucumbiendo en las profundidades de la oscuridad.
Culpamos a Dios del dolor, señalamos a otros de que nada salga bien, pero nunca aceptamos que somos responsables de nuestro mismo dolor. Que cada mala decisión, que el alejamiento de Dios, son la causa de estar quebrados, vacíos, enfermos, con el alma rota a punto de llegar a la condenación.
1. DEL GOZO AL DOLOR
La historia bíblica del libro de Rut habla de una mujer cuyo nombre, Noemí, significaba “placentera, dichosa”, que pasó a ser una mujer “amargada”.
(Rut 1:19-21) "Anduvieron, pues, ellas dos hasta que llegaron a Belén; y aconteció que habiendo entrado en Belén, toda la ciudad se conmovió por causa de ellas, y decían: ¿No es esta Noemí? Y ella les respondía: No me llaméis Noemí, sino llamadme Mara; porque en grande amargura me ha puesto el Todopoderoso. Yo me fui llena, pero Jehová me ha vuelto con las manos vacías. ¿Por qué me llamaréis Noemí, ya que Jehová ha dado testimonio contra mí, y el Todopoderoso me ha afligido?"
- Noemí tomó una decisión: Irse de “Belén” (Casa de Pan) para buscar supuestamente la felicidad en “Moab”, donde anhelaba una nueva vida.
- Consecuencias: Pero esta decisión implicaba alejamiento de Dios, desobediencia, ocasionando “la destrucción de su familia”. Muere su esposo e hijos, causando un inmenso dolor.
- El resultado: Ella se sintió sin futuro, en desgracia, todos sus planes terminaron, y cayó en una profunda tristeza.
Esta historia se repite a diario. El hombre se alejó de Dios, decidió vivir bajo el engaño de Satanás. El hombre fue creado para estar con Dios, pero eligió el mal. Todos los días elige vivir más lejos de Dios que cerca, aun conociendo su Palabra. El afán, la ansiedad, las preocupaciones y las ocupaciones nos alejan de Dios, pero el resultado siempre será el mismo: un profundo vacío, cansancio extremo y amargura del alma.
2. LA NECESIDAD DE SER RESTAURADOS
(Romanos 3:23) "por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios" (Isaías 53:6) "Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino"
- El hombre sin Dios, sin la contemplación de su presencia, está literalmente perdido, destrozado, enfermo “en amargura del alma”. Esta situación es comparada al “dolor que tiene un padre o una madre cuando pierde a un hijo”.
- La muerte produce dolor. “Noemí perdió a su esposo y a sus dos hijos” y “culpó a Dios”. Este sentimiento es el que constantemente viven las personas de una manera u otra.
- Los resentidos culpan a Dios, culpan al sistema, culpan de sus desgracias a los ricos. El que es pobre cree que es así porque los ricos lo tienen todo, pero nadie reconoce su propia condición causada por la desobediencia.
El problema del hombre NO se soluciona con:
- Consejos humanos.
- Motivación (esto es pasajero y momentáneo). Algunos toman la Palabra así, solo para motivarse. Pero no estoy aquí para motivarte, estoy para hacerte reconocer que necesitas ser restaurado.
- Disciplina: Necesita algo más profundo que se llama “redención”.
¿Qué significa ser restaurados?
- El versículo base (Rut 4:15) dice: "el cual será restaurador de tu alma".
- En hebreo se dice (Shuv), que significa “volver”, “regresar”, “retornar al punto de origen”. No es solo “arreglar o remendar”, porque Dios no coloca parches o curitas, Él “sana”, Él “cura”.
- La naturaleza humana vive en constante deterioro y amargura; el deseo genuino es volver al “estado original”. Ese es el propósito de la salvación: restaurarnos a como fuimos diseñados. Pero no todos lo desean, porque el hombre prefiere la “condenación”.
- ¿Qué haces en la iglesia? Estás aquí para esperar ese día en que, a través del proceso de la búsqueda y la contemplación divina, seas restaurado.
- David lo sabía y dijo en el Salmo 23: “Jehová es mi Pastor, nada me faltará”. Él no hablaba de lo económico, él hablaba de lo que su alma necesitaba: la guía, la provisión, la sanidad mental y física.
- Ser restaurados es aprender a vivir no como yo quiero, sino bajo la “guía divina”, entendiendo que el pecado corrompe mi alma. (Salmo 23:3: "Confortará mi alma; me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre").
3. RESTAURADO ES SER “REDIMIDO”
Otra palabra que se usa en hebreo es RAPHA, que significa “sanar, curar, reparar lo dañado”, y esto solo existe de una forma: REDENCIÓN.
- El mensaje central de la Biblia es la Redención del hombre a través del Salvador, el Hijo de Dios, que vino como dice Isaías 53:4, para sanar, liberar y quebrar los yugos. Pagó nuevamente un precio para recuperar lo perdido.
- Sin Jesús es imposible ser restaurado. El gozo vuelve nuevamente al hombre cuando encuentra a Jesús.
- Volviendo a nuestra historia de Noemí (quien había perdido todo), a través de su nuera Rut y de un pariente lejano llamado Booz (quien se casa con Rut), le nace un niño a quien le colocan por nombre Obed.
- Este niño se lo dan a Noemí y le profetizan: “él será el restaurador de su alma”. Es decir, no tenías futuro ni promesas, pero a través de este niño tendrás un futuro y un nombre.
(Rut 4:15-17) "el cual será restaurador de tu alma, y sustentará tu vejez; pues tu nuera, que te ama, lo ha dado a luz; y ella es de más valor para ti que siete hijos. Y tomando Noemí el hijo, lo puso en su regazo, y fue su aya. Y le dieron nombre las vecinas, diciendo: Le ha nacido un hijo a Noemí; y lo llamaron Obed. Este es padre de Isaí, padre de David."
- A través de este linaje vino el SALVADOR DEL MUNDO.
CONCLUSIÓN
Dios es un experto restaurando lo viejo, lo dañado, restaurando generaciones, dando promesas, propósito y vida. “Si lo buscares tendrías propósito”, “tus hijos tendrán propósito de vida”.
(Isaías 58:8-12) "Entonces nacerá tu luz como el alba, y tu salvación se dejará ver pronto; e irá tu justicia delante de ti, y la gloria de Jehová será tu retaguardia. Entonces invocarás, y te oirá Jehová... Jehová te pastoreará siempre, y en las sequías saciará tu alma, y dará vigor a tus huesos; y serás como huerto de riego, y como manantial de aguas, cuyas aguas nunca faltan. Y los tuyos edificarán las ruinas antiguas; los cimientos de generación y generación levantarás, y serás llamado reparador de portillos, restaurador de calzadas para habitar."
