🌟 Todo en Su Propósito
"¡Dios es inmensamente rico! ¡Su inteligencia y su conocimiento son tan grandes que no se pueden medir!" — Romanos 11:33 (TLA)
La sabiduría de Dios es insondable. A menudo nos encontramos atrapados en la rutina diaria, corriendo de una urgencia a otra, y nos detenemos rara vez a preguntar: ¿Por qué estoy aquí? ¿Cuál es el objetivo real de mi existencia?
1. Conociendo el Propósito de Dios
La Biblia es clara: fuimos creados para Su gloria.
"A todos los que llevan mi nombre, para gloria mía los he creado, los formé y los hice." — Isaías 43:7
Nuestro propósito primario no es acumular riquezas, ni siquiera ser felices según el estándar del mundo, sino servir y glorificar a Dios. Como dice 1 Corintios 10:31, ya sea que comamos o bebamos, todo debe ser para Su gloria. Dios es el origen ("De él"), el agente ("Por él") y la meta ("Para él") de todas las cosas.
2. La Rebeldía Humana
Curiosamente, de toda la creación, el ser humano es el único que se rebela activamente contra este propósito. Los cielos cuentan la gloria de Dios, los animales le obedecen por instinto, pero nosotros, en nuestra naturaleza caída (Romanos 8:7), a menudo vivimos como si Dios no existiera.
¿Le damos a Dios las sobras de nuestro tiempo? Nos preocupamos tanto por las bendiciones (trabajo, familia, dinero) que nos olvidamos del Dador de las bendiciones.
3. ¿Es Dios Egoísta?
Algunos objetan: "¿No es vanidoso que Dios quiera todo para Su gloria?". Esta objeción es un error fundamental de perspectiva. Si Dios no fuera el centro, Él tendría que adorar a algo superior a Él mismo lo cual es imposible.
Que Dios sea el centro del universo no es egoísmo, es verdad. Si el universo no fuera hecho para Dios, tendría que ser hecho para el hombre, lo cual nos convertiría en pequeños dioses. Pero la realidad es que nuestras obras son nada comparadas con Su poder (Job 38-39).
4. Viviendo el Propósito: El Ejemplo de Ester
Dios tiene un propósito específico para ti en este tiempo particular.
"¿Y quién sabe si para esta hora has llegado al reino?" — Ester 4:14
Mardoqueo retó a Ester a ver que su posición real no era para su comodidad, sino para un propósito mayor: la salvación de su pueblo. De la misma manera, tus talentos, tu posición y tu vida tienen un objetivo divino. No eres un accidente cósmico; eres un diseño intencional.
5. Prioridades: El Hombre Espiritual
Vivimos en una cultura que exalta el desarrollo físico (el gimnasio, la salud) y el desarrollo mental (educación, carrera), pero atrofia el desarrollo espiritual.
Una persona puede ser un atleta olímpico o un genio intelectual, pero si no conoce a Dios, es un fracaso en lo que realmente importa para la eternidad. El humanismo secular nos empuja a vivir enfocados en nosotros mismos, pero nuestra alma solo hallará descanso cuando vuelva a su verdadero propósito: Honrar a Dios.
Conclusión
Tu vida tiene sentido cuando se alinea con el Creador. No naciste para ser un objeto de perdición, sino de salvación. Tu cuerpo, tu mente y tu espíritu son para la gloria de Dios. ¡Ese es tu propósito!
