UN DIOS QUE NO ESCATIMÓ
Texto Base: Romanos 8:32
"El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?" (Romanos 8:32 RVR1960)
INTRODUCCIÓN
Leí un libro de un escritor muy conocido en el mundo bíblico, titulado "El Dios Pródigo". Algunos lo han criticado por usar esa palabra que la versión Reina Valera 1960 tituló para la Parábola de Lucas 15 como "El Hijo Pródigo", donde la connotación popular se le da a un joven que gastó y derrochó todo.
Pródigo es una expresión que viene del latín "prodigus". Escuche bien: es latín, ni siquiera fue en griego — porque la parábola fue escrita en griego. Es un término que se usa en español para describir esta historia.
Pero las parábolas bíblicas tienen más el fin de mostrar el carácter de Dios. El término dice: "alguien que derrocha, que gasta sin medida, sin sabiduría". Pero quiero dar el énfasis de lo que este autor y de lo que el mismo Señor quiso presentar de la naturaleza divina:
Un Dios que da sin límite. Un Dios que no escatima.
I. NO ESCATIMÓ — Romanos 8:32
"El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?" (Romanos 8:32)
Este versículo presenta a Dios como alguien que está dispuesto a todo.
La versión Traducción en Lenguaje Actual (TLA) dice:
"Dios no nos negó ni siquiera a su propio Hijo, sino que lo entregó por nosotros, así que también nos dará junto con él todas las cosas."
La palabra clave: φείδομαι (pheidomai)
La palabra escatimar en griego es φείδομαι (pheidomai), que significa evitar. Es decir, Dios no evitó dar lo más valioso. Pero tiene una raíz en el griego φειδομένως (pheidomenōs), que significa escasamente (2 Corintios 9:6).
Los sinónimos de escatimar son: regatear, limitado, escaso, tacaño.
Regatear es un término que se usa de una persona tacaña, que todo lo quiere bien barato, casi regalado. La persona escasa es tacaña.
Pero dice que Dios no es así. No es tacaño. No es regatero. Por lo cual la expresión de "Dios pródigo" habla de un Dios que da abundantemente, que es supremamente generoso. Dios es ilimitado.
Abundantemente: πλουσίως (plousios)
"El cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador, para que justificados por su gracia, viniésemos a ser herederos conforme a la esperanza de la vida eterna." (Tito 3:5-7)
La palabra abundantemente en griego se dice πλουσίως (plousios), que significa "extremadamente generoso".
Busque la palabra "abundantemente" y son muchos los versículos que hay en la Biblia de cómo Dios da, bendice, enriquece. Es extremadamente generoso. Dios no es como el hombre — no es un tacaño, nada generoso.
II. EL CARÁCTER DEL PADRE
A. Dios no fue escaso con el hombre
Dios dio a su Hijo para morir por nuestros pecados. No se detuvo. Al recordar la historia de Abraham (Génesis 22), quien fue capaz de casi ofrecer a su hijo sin importar las consecuencias, vemos un reflejo de lo que Dios hizo: ofreció a su Hijo en sacrificio para el perdón de la humanidad.
El mundo denigra de Dios, pero Él en su gran amor insiste, trabaja, usa hombres aquí y allá, te busca para que le conozca, vuelvas al redil, o para que le sirvamos. Sin medida alguna.
De muchas maneras Dios se da. No hay limitaciones al buscar que no vayas al infierno. Que aceptes la salvación. Que aceptes su bendición extrema.
B. La Parábola del Padre Generoso — Lucas 15:11-32
Vemos la historia de un hijo que pidió la herencia y fue y derrochó, gastó hasta quedar en la quiebra. Hay un límite en la humanidad.
El hijo mayor — alguien desagradecido que no fue feliz.
Pero el Padre — este hombre generoso — dio la herencia sin tener la obligación. Así como Dios le dio al hombre de gozar de todo.
La fiesta sin reproche
Cuando el hijo regresó, el padre hizo una fiesta sin reproche alguno:
"Pero el padre dijo a sus siervos: Sacad el mejor vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y calzado en sus pies. Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta; porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se había perdido, y es hallado. Y comenzaron a regocijarse." (Lucas 15:22-24)
El Padre le dio:
- Vestido nuevo — nueva identidad
- Anillo — autoridad restaurada
- Calzado — dignidad de hijo, no de esclavo
- Becerro gordo — la mejor provisión
- Hizo fiesta — celebración sin reservas
Lo que Dios haría porque aceptaras su perdón, su amor, su misericordia — es un Dios de derroche. No escatimó a su Hijo, ¡cuánto más nos daría todo!
La promesa a Israel
Cuando Dios llevó a Israel, le dijo:
"Pero a vosotros os he dicho: Vosotros poseeréis la tierra de ellos, y yo os la daré para que la poseáis por heredad, tierra que fluye leche y miel. Yo Jehová vuestro Dios, que os he apartado de los pueblos." (Levítico 20:24)
C. El hijo desagradecido — Lucas 15:25-31
"Y su hijo mayor estaba en el campo; y cuando vino, y llegó cerca de la casa, oyó la música y las danzas; y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello. Él le dijo: Tu hermano ha venido; y tu padre ha hecho matar el becerro gordo, por haberle recibido bueno y sano. Entonces se enojó, y no quería entrar. Salió por tanto su padre, y le rogaba que entrase. Mas él, respondiendo, dijo al padre: He aquí, tantos años te sirvo, no habiéndote desobedecido jamás, y nunca me has dado ni un cabrito para gozarme con mis amigos. Pero cuando vino este tu hijo, que ha consumido tus bienes con rameras, has hecho matar para él el becerro gordo. Él entonces le dijo: Hijo, tú siempre estás conmigo, y todas mis cosas son tuyas." (Lucas 15:25-31)
Este hijo representa a los religiosos — y por ende, a nosotros. Muchas veces el que está en la casa piensa que su padre es tacaño, pero olvida que Dios lo tiene todo para ofrecerte.
Él es un Padre que no se compara a ti o a mí:
"¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿O si le pide un pescado, le dará una serpiente? Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?" (Mateo 7:9-11)
La verdad que confronta
No tienes nada porque no sabes pedir. Porque desconfías de Dios. Porque piensas que Dios es igual a ti: tacaño, regatero, menesteroso. No — Él es extremadamente generoso.
"Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman." (1 Corintios 2:9)
Hay hijos que viven en la casa, comen, reciben todo y viven amargados. No han conocido el derroche de Dios. Dios no escatima nada — lo gasta todo, aunque Él no es limitado, porque Él es dueño de todo.
La semilla sigue dando fruto. Su palabra sigue obrando. Dios nos ama de manera ilimitada. Dios no invierte en algo que ve que no da ganancias — Él coloca semilla donde puede haber ganancias.
CONCLUSIÓN
"El alma generosa será prosperada." (Proverbios 11:25)
Si deseo prosperar en el alma, no debo almacenar mis provisiones, sino distribuir a los pobres. Ser mezquino y tacaño es el camino del mundo hacia la prosperidad, pero no es el camino de Dios, pues Él dice:
"Hay quienes reparten, y les es añadido más; y hay quienes retienen más de lo que es justo, pero vienen a pobreza." (Proverbios 11:24)
La manera de ganar de la fe es dar. He de intentar esto una y otra vez; y puedo esperar que me venga tanta prosperidad como sea buena para mí.
No puedo tener la certeza de volverme rico. Seré prosperado, pero no demasiado. Demasiada riqueza podría volverme pesado, provocarme la indigestión de la mundanalidad. No, si soy lo bastante para ser saludable, puedo darme por satisfecho.
Pero hay una grosura mental y espiritual que ambiciono grandemente: y esta viene como resultado de pensamientos generosos hacia Dios, su iglesia y mis semejantes.
No he de escatimar, para que mi corazón no pase hambre. He de ser liberal y generoso, pues así seré semejante a mi Señor. Él se entregó por mí: ¿habría yo de escatimarle algo?
— La Chequera del Banco de la Fe, traducción de Allan Román
PREGUNTAS DE REFLEXIÓN
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¿Ves a Dios como un Padre generoso o como un Dios tacaño que escatima sus bendiciones?
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¿Te identificas más con el hijo pródigo que regresó o con el hijo mayor que vivía amargado en la casa?
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¿Hay áreas de tu vida donde desconfías de la provisión de Dios?
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¿Estás siendo generoso como reflejo del carácter de tu Padre celestial?
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¿Qué significaría para ti vivir creyendo que Dios no escatima nada?
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Ver en YouTube: Un Dios Que No Escatimó — Pastor Josué Angarita
Bosquejo por Pastor Josué Angarita — Iglesia MMM Portal Campestre, Girón, Santander, Colombia.
